lunes, 22 de septiembre de 2014

El viento de Charcas generará electricidad

Leonardo Vázquez/Pulso

La empresa italiana Enel Green Power está por concluir en el municipio de Charcas el parque eólico Dominica, que se ubicará entre los más grandes del país, con una potencia de 100 megavatios, cuyo principal consumidor será la mina de Industrial Minera México, ubicada en la misma localidad.

La obra, hecha con recursos privados de la empresa trasnacional, tuvo una inversión cercana a 196 millones de dólares, según informa Enel Green Power en su portal en internet, y al anunciar el proyecto en diciembre de 2013 estimaba ponerla en funcionamiento el segundo semestre de 2014, aunque todavía no se tiene confirmación de cuándo entrará en operación.
El parque eólico Dominica consta de 50 turbinas, con capacidad para generar dos megavatios cada una, y en un recorrido al lugar se puede apreciar que ya están de pie todas las torres, pero aún hay personal laborando para finalizar la obra.
Dominica se ubica a unos 30 kilómetros al oeste de la cabecera municipal de Charcas, en terrenos anteriormente utilizados para el pastoreo de ganado vacuno y caprino.
La ganadería, aunque es la principal ocupación de la zona, no está tan extendida, pues junto al parque eólico sólo un rancho se mantiene activo, con la cría de decenas de reses, mientras la mayoría de los terrenos están en desuso.
En tanto la vegetación, compuesta de palma del desierto, gobernadora y otros matorrales, así como cactáceas, tampoco permite el cultivo, ya que la zona carece de pozos para riego y para el alimento del ganado existen varios bordos hechos por la gente del lugar.
NEGOCIO SEGURO
La puesta en operación del parque eólico Dominica colocará a Enel Green Power como uno de los principales productores de energía eléctrica con base en turbinas activadas con la fuerza del viento, por encima de competidores como Iberdrola, Comisión Federal de Electricidad (CFE)y otras como Cementos Mexicanos (Cemex), aunque esta última básicamente produce para autoconsumo.
Desde la fecha en que se anunció el proyecto, en el verano de 2013, luego de una reunión de representantes de la empresa italiana con el gobernador el 24 de julio, Nicola Melchiotti, gerente para México y Centroamérica de Enel Green Power, dio a conocer que la energía eléctrica a generar ya estaba comprometida.
Para ello, Enel Green Power tenía firmados contratos con valor de 485 millones de dólares, de acuerdo a información de la propia empresa.
El avance de la obra al día de hoy incluye también una línea de torres de alta tensión para la conducción de la energía eléctrica a lo largo de los casi 30 kilómetros que median entre el parque eólico Dominica y la mina de Charcas.
Las torres de conducción ya tienen una primera parte de ocho hilos y versiones de trabajadores del lugar indican que se espera en las próximas semanas el arribo de cuadrillas para agregar seis hilos más.
La expectativa de generación eléctrica es de 263 gigavatios hora por año (263 GWh)
Tal cantidad sería similar a la usada de manera doméstica por cerca de 250 mil personas, según estimación propia hecha con base en información de la Asociación Mexicana de Energía Eólica (AMDEE).
Sin embargo para el caso del parque eólico de Charcas, la energía sustentable que muy pronto se va a generar ahí no tendrá un uso de beneficio público, será para la operación de la mina.
Y es que la utilización de energía sustentable permite también acceder a beneficios fiscales, ventaja a la que podrá acceder IMMSA.
Además de posicionar a Enel Green Power, el parque Dominica colocará a San Luis Potosí entre las entidades que más producen energía eléctrica con aerogeneradores, compitiendo con Oaxaca, que a la fecha es el número uno, con una capacidad instalada de 508 megavatios al año 2010 (información de AMDEE).
En Oaxaca operaban en 2010 siete distintos parques eólicos, San Luis Potosí entra al mercado con un primer parque que generará 100 megavatios, equivalente a 20 por ciento de la generación en aquella entidad, sin embargo se sabe que tanto la zona de Charcas, Santo Domingo y otras localidades tienen aún mucho potencial

Fuente: Pulso