lunes, 16 de marzo de 2015

Estación Charcas, un pasado borroso y muy nostálgico

En Estación Charcas: Los trenes atraen familias que los fines de semana, particularmente, acuden a ese lugar para visitar los vestigios de las instalaciones ferroviarias, y escuchar las versiones de lugareños de la tercera edad, que sin ocultar la nostalgia que los embarga relatan lo que desconocen las nuevas generaciones.
Algo que pareciera increíble es el hecho de que hay niños de corta edad que se asustan con el paso y pitido de los trenes, que por lo general pasan a toda velocidad por tratarse de convoyes cargueros, pues los pasajeros dejaron de circular desde hace años, con lo que paulatinamente Estación Charcas fue quedando en el olvido.
Hasta los 60, el movimiento de pasaje y de carga se realizaba vía ferrocarril, y no solamente en Charcas, sino en el mayor trayecto de la vía México-Laredo, de ahí que se tuvo las corridas de trenes pasajeros número uno y dos, que corrían la ruta en mención; y los 3 y 4 ruta la Ciudad de México-Monterrey, N.L.
En ocasiones el número de pasajeros era tan grande que tenía que viajar en carro caja, particularmente en los tiempos en que familias enteras se dirigían a lugares norteños para laborar en la pisca de algo, en lugares como Reino y Matamoros; aunque también se buscaba llegar a los Estados Unidos de Norteamérica, pero contratados.
Para el pasaporte de toda clase de carga, la firma minera contó con una vía particular, de Estación Charcas en la mina, para mover mineral por el tren; los comerciantes movían sus mercancías por tren, para lo cual de Estación Charcas a la cabecera municipal hubo un servicio de camiones. Para el pasaje había autobuses.
En la mina de manganesa que se encuentra cerca de la cabecera municipal de Santo Domingo, a uno 90 kilómetros de distancia de la ciudad de Charcas, hubo una bonanza por lo que 54 camiones cargueros traían ese mineral a Estación Charcas, para embarcarlo por el tren, que en ocasiones resultaba insuficientemente para todo movimiento de carga.
Por lo mencionado, Estación Charcas fue centro de trabajo de lugareños y para jefes de familia de la cabecera municipal y de otros lugares ya que venían camioneros de las ciudades de Aguascalientes o de Zacatecas, para transportar el manganeso o para venir a vender granos u otros artículos para canasta básica.
El descargar del tren gasolina, cerveza, refresco, maíz y toda clase de mercancías, daban ocupación a cientos de asalariados; aparte de que familias de Estación Charcas vendían gorditas y demás alimentos a los viajeros que pasaban en los trenes pasajeros; cosa que también sucedía en otras estaciones y no solamente de este rumbo.
Pero poco a poco se fueron pavimentando los caminos, comenzaron a entrar las líneas de autobuses y los traileros que desde abajo de la mina salen cargados con minerales, o que transitan las mercancías y así desaparecieron ese servicio y se fue terminando el de carga.
Las familias comenzaron a dejar sus viviendas en Estación Charcas, para irse a radicar a otros rumbos; pues el servicio de trenes para carga también fue desapareciendo, al grado de que hoy solamente corren trenes cargueros, pero rara vez hacen parada en lo que fue el lugar más importante, entre las ciudades de Saltillo y San Luis Potosí.
Hoy han desaparecido vías y fincas abandonadas, nadie comercializa como antes y quienes llevan niños a ver el tren se encuentran con que hay infantes que quedan en dicha estación ferroviararia, que se encuentra a 09 kilómetros de la ciudad de Charcas, S.L.P.
Fuente: La Razon