miércoles, 20 de mayo de 2015

Observatorio Ciudadano para los políticos desde la candidatura

Por Eduardo Lomelí
Candidatas y candidatos, es lógico que ante cualquier pregunta que podamos hacerles, ustedes (o sus colaboradores) habrán de responder con un bonito (y a veces elaborado) discurso, como tratando de contar un cuento, como tratando de “dar atole con el dedo”.
Hoy la política se juega distinto, hoy no están frente a ciudadanas y ciudadanos “zombies” que acuden a las urnas a cruzar el logo del partido que les dio una despensa, al que identifican por los colores de siempre o al que simplemente le ordenaron tachar. Hoy somos cada vez más ciudadanas y ciudadanos activos, dispuestos a cuestionar e involucrarnos en el desarrollo municipal, asumiendo nuestra responsabilidad, conscientes de que la transformación social no depende de un hombre o una mujer administrando desde su oficina, sino de un trabajo conjunto entre ciudadanía y gobierno.
Escribo para decirles que estoy cansado, de los partidos políticos que ustedes abanderan y que en realidad no representan a la ciudadanía; de los gobiernos que periodo tras periodo entran y salen de la presidencia municipal acrecentando su patrimonio, mientras el pueblo permanece igual; de las promesas de campaña que venden ilusiones a un pueblo crédulo y hambriento; de la falta de planes de gobierno que detonen el desarrollo de un Charcas en bruto que no hemos sabido aprovechar; cansado de funcionarios y funcionarias de cabildo que ocupan el puesto por perseguir el hueso económico; de que se gasten los recursos y no sepamos en qué; de que solo en tiempos electorales se voltee a ver a las y los ciudadanos… ¡No más!
Charquenses, la situación actual nos demanda organizarnos, construir una ciudadanía cohesionada, informada e involucrada en los asuntos públicos. Basta de esperar a que un gobierno en 3 o 6 años lo cambie todo. En este contexto y aprovechando este medio, convoco a todas y todos a organizarnos como sociedad civil, a que integremos un observatorio ciudadano que supervise no solo las elecciones, sino más allá, que supervise el trabajo de las y los funcionarios públicos que como tal están para servirnos; que propongamos y cuestionemos. Basta de la queja sin acción, los gobernantes entran y salen, son temporales, la ciudadanía es permanente ¡vamos a ejercerla!