jueves, 13 de octubre de 2016

Un Mexicano Heterodoxo



Por M.C.D. Miguel Angel Avilés T. *“Cuando se publique será 2 de Octubres. Habrá una manifestación de chavos, que no saben lo que no se olvida porque ya lo olvidaron o nunca lo han sabido” Escribió Luis González de Alba en su última colaboración para Milenio, titulada “Podemos adivinar el futuro” (2/10/16) antes de dispararse un tiro y morir. Si siempre había vivido de manera heterodoxa sexual, periodística y políticamente, lo lógico es que muriera de la misma manera.

Y así con diferencia de días, en éste otoño negro, murieron Luis González de Alba y Shimon Peres dos personajes que vivieron libremente, obedeciendo únicamente los mandatos de su conciencia y no las ordenes de lo políticamente correcto, que es la forma comodina de vivir.

El líder estudiante. Luis González de Alba nació en Charcas, San Luis Potosí. Vivió su adolescencia en Guadalajara y su juventud en la Ciudad de México donde se trasladó para estudiar Psicología en la UNAM. Durante el movimiento estudiantil del 68, junto con Roberto Escudero representó a la Facultad de Filosofía en el Comité Estudiantil de Huelga. Lábaro como se le conocía fue líder estudiantil, cuando el valor de los jóvenes de esos días no tiene nada que ver con la cobardía de los vándalos de hoy, criticó, no divinizó a sus compañeros de lucha.

La escuela de la cárcel.- Aprehendido durante los sucesos del 2 de agosto en Tlatelolco, fecha que marco su vida y también su muerte (aunque había declarado que “el 2 de octubre no define al movimiento estudiantil”) fue recluido en el penal de Lecumberri, junto con varios de sus jóvenes y brillantes compañeros de generación: Pablo Gómez, Raúl Pino Gamundi, El Búho, Zama, Guevara, etc. donde integró “el “pregrupo” (colectivo del saber) al que era difícil acceder por lo peliagudo de sus exámenes de admisión, ahí impartió clases de francés y aprendió hebreo; aunque políticamente eran revolucionarios, en las cuestiones del conocimiento eran aristócratas, enemigos del “pase automático”.

Los días y los años.- Estando preso escribió Los días y los años (Era. 1971) obra toral para la comprensión del movimiento del 68, cuya primera edición atesoro, aunque completamente deshojada, por el uso que cada año le doy para combatir las falacias que se sobre el movimiento estudiantil del 68, difunden personas que no participaron en éste y del que yo sí fui observador..

El libro tiene una curiosa historia, sucede que una copia del manuscrito original fue proporcionada por Raúl Álvarez Garín a Elena Poniatowska, quien usando fragmentos tergiversados de ella escribió la Noche de Tlatelolco, por lo que fueron demandados por De Alba; pero además la laureada “Elenita” hizo trampa, cuando escribió en la dedicatoria de su libro “Jan Poniatowska –Diciembre de 1968”, insinuando que su hermanito había sido una más de las victimas del movimiento, cuando en realidad había muerto en un accidente automovilístico al ir en busca de su novio, ya que Jan era gay.

El homosexual. Como gay que era González de Alba, quien en 1975 firmó junto con el escritor Carlos Monsiváis y la directora teatral Nancy Cárdenas, el primer manifiesto en defensa de los homosexuales, publicado en la revista Siempre! cuando hacer una cosa de estas requería valor, esta preferencia sexual lo llevo primero a contraer SIDA ( probablemente adquirido en unos baños de Estambul) y posteriormente al suicidio al sufrir la perdida de un gran amor.

Político y periodista.- Como político fundó los Partidos PSUM (Socialista Unificado de México) PMS (Mexicano Socialista) y PRD (de la Revolución Democrática) pero renunció a ellos cuando estos traicionaron sus ideales.

Como periodista ganó en 1977 el Premio Nacional de Periodismo, por su labor en la divulgación de la ciencia a través de la prensa y con los libros: La ciencia, la calle y otras mentiras y Las mentiras de mis maestros (Editorial Cal y Arena. 2005 y 2007) Fundador de La Jornada, éste diario no informó su muerte, ya que lo había mandado anatemizado al rincón donde la prensa de nuestra chistosa “izquierda” manda a los escritores que no están de acuerdo con sus dogmas, peor le fue a Pepe Revueltas que además de ser expulsado del partido comunista fue obligado a que quemara los ejemplares que poesía de su libro Los errores.

La ultima Lucha.- que libró fue la de pedir la Medalla Belisario Domínguez, para el ingeniero en informática, Gonzalo Rivas Cámara, quien el 12 de octubre de 2011 dejó de trabajar con su computadora para cerrar las llaves de los depósitos de combustibles de la gasolinera “Eva” de Iguala que querían hacer volar los estudiantes de Ayotzinapa, lo logro a costa de su vida y en medio de una agonía dolorosa, provocada por las quemaduras. Así es que no nos faltan 43 si no 44 y quizá el que nos faltaba era el más valioso, ya que salvó la vida de cientos de personas y no andando de “revolucionario”.

La última lección.- Cuando en el articulo anteriormente mencionado, justifica su muerte citando el Salmo 77 de David, nos imparte una última lección y nos proporciona con ella, paz y consuelo a los viejos y enfermos: “¡Oh Dios mio!/ que mi boca se llene de alabanza/ de tu gloria y esplendor/ no me rechaces en tiempos de mi ancianidad/ cuando mis fuerzas se hayan acabado/ nunca me abandones, no/ no me rechaces/ nunca me abandones. (en You Tube hay una versión cantada por un niño judío, que nos enseña que hay vida en la música, a pesar de la muerte de Juan Gabriel).


Primer Plano