viernes, 13 de febrero de 2015

¿Cuántos compadres tenemos los mexicanos?

Artículo de Ramón Cabrera
Sé que es una pregunta tonta e irrelevante, que tal vez no vale la pena poner nuestras neuronas a trabajar para llegar a una respuesta igual de irrelevante e intrascendente, pero me la tengo que hacer para tratar de encontrar una explicación a algo que todos sabemos y que no podemos controlar, y que los que no lo saben es porque no tienen neuronas necesarias para encontrar esa respuesta y por lo tanto no merecen explicación alguna ni es necesario que tengan que reflexionar.
Existen en el mundo “borregos y pastores”, unos se dejan pastorear y otros se dedican al pastoreo, hasta ahí no necesité muchas neuronas para llegar a esta conclusión.

Existen en el mundo más borregos que pastores… ¡Hasta aquí no necesité tampoco tantas neuronas! 

¿Por qué existen en el mundo más pastoreados que pastores?… aquí se comienza a complicar. Así que dejemos a las agencias que se dedican a las estadísticas censos y cómputos, y que ganan millones para decirnos cuantas mariposas “monarca”, llegan a su destino, y disminuyamos las cantidades mundiales para concretarnos a nuestro querido y amado país, nuestro nido, nuestra tierra y orgullosamente nuestro lecho…México. 

¿Cuántos borregos tiene México y cuantos pastores los pastorean? Si nos vamos a las famosas “estadísticas” existen aproximadamente 8 millones 220 mil borregos vivitos y coleando…o comiendo. ¿Cuántos pastores se requieren para esta cantidad de animales? Lo desconozco y no me interesa, pero sean bienvenidos quienes quieran averiguarlo…y hay nos pasan el dato.

¿A qué viene la reflexión? Pues a algo sencillo y, sin ofender, muy fácil de comparar, nuestro querido México cuenta con aproximadamente 120 millones de habitantes, y aquí las neuronas comienzan a trabajar un poco más, de esos tantos millones… ¿Cuántos somos borregos y cuántos somos pastores? 

El borrego se deja llevar, se deja alimentar, se deja guiar y cuando se llega el momento se le explota y tristemente ni siquiera sabe protestar… ¿Suena familiar? Aún no y lo comprendo.

¿Cuántos mexicanos somos líderes, políticos o en otra y más fácil comparación somos pastores? ¿Cuántos mexicanos sin ni siquiera comprender o preguntar se dejan pastorear?

Ahora sí… veamos un poco de las estadísticas que bien pueden ayudar, el abstencionismo a nivel general en México es del 41%, a nivel de diputados es de un 44%, a nivel de senadores no lo quiero ni mencionar.

Lo cual quiere decir que en México hay aproximadamente 49 millones y un piquito de borregos…perdón, de ciudadanos que no votan, y que al igual que los borregos les da lo mismo si les dan mal de comer o si los explotan, porque una cosa es votar por quien tenemos la convicción de que será un buen líder o dirigente y que podemos estar completamente equivocados, la equivocación es comprensiva si tomamos en cuenta que existen coyotes o lobos disfrazados de pastores, pero la abstención no es lógica ni comprensiva, es simplemente errónea e irresponsable.

Además… ¿Cómo explicarle a la humanidad que tratamos de pertenecer a la élite de los primer mundistas si cargamos con un costal de podredumbre como son los ¨Plurinominales”?

Aquí es donde viene la pregunta del principio… ¿Cuántos compadres tenemos los mexicanos?

Cuando alguien llega a ser senador de la Republica, serán incontables los compadres que aparezcan, y a cada uno de ellos tiene el compromiso de ayudarlo pues por eso se le escogió como compadre, palabra que proviene del latín “compater” con el prefijo “co” que significa ayudar o cooperar, y “páter”…padre, o sea…”El que ayuda o coopera con el padre”…así de importante es el compadrazgo, de ahí que si entra Vicente Fox de presidente, se rodea de un montón de compadres para que la maquinaria política funcione, si entra Salinas igual y si está Peña Nieto pues no será la excepción.

¿Entonces cuantos compadres ganan las licitaciones de gobierno? Pues ¡uno que otro! ¿Cuántos quedan de diputados y cuantos de senadores? ¡Pues uno que otro!

¿Y cuantos pastores finalmente rigen el camino ya de por sí intrincado de los mexicanos? Pues unos cuantos que son muchos y a la vez pocos.

¿Existe una solución? ¡Claro que existe! Por lo pronto necesitamos menos borregos y en consecuencia menos pastores, y que los pastores que queden sean meticulosamente seleccionados y los que sean malos que en vez de pastorear sean pastoreados.

Que los compadres sean menos y los que se hagan compadres sea para de veras cooperar con los padres y no para beneficio material o para agarrarse a la comadre. 

¿Entonces cuantos co”mpadres tenemos los mexicanos? Pues como dijo mi compadre “El Tako”…un “chingo que no sirven para nada… y unos pocos que sí cooperan. Los que no sirven son los que más piden y los que cooperan…pos casi ni se aparecen.
Fuente: La Orquesta